publicista Veton Surroi ka publikuar një listë prej 9 sugjerimesh se si duhet lexuar aktgjykimin ndaj katër ish-drejtuesve të lartë të Ushtrisë Çlirimtare të Kosovës.
Publicación completa:
1. La condena de los cuatro exlíderes del ELK —Hashim Thaçi, Jakup Krasniqi, Kadri Veseli y Rexhep Selim— aún no es firme. La apelación en segunda instancia requerirá un trabajo jurídico riguroso, basado en el análisis y la oposición al veredicto en su totalidad, no en emociones. La culpabilidad o inocencia final, así como la duración de las condenas, no dependerán de protestas, redes sociales ni declaraciones políticas. Serán el resultado de un proceso legal continuo y racional.
2. La sentencia del 16 de septiembre marcó un punto de inflexión al rechazar la acusación de la Fiscalía por crímenes de lesa humanidad. El Tribunal determinó que los actos criminales constituían un ataque generalizado y sistemático, pero que la Fiscalía no había probado que dicho ataque estuviera dirigido contra la población civil propiamente dicha. Según el Tribunal, las víctimas fueron seleccionadas principalmente de forma individual.
3. Los cuatro exlíderes del ELK condenados son, por lo tanto, jurídicamente distintos de los condenados en los casos de Šainović y otros, y Vlastimir Đorđević, ante el Tribunal para la ex Yugoslavia. En esos casos, se demostró una campaña estatal dirigida contra la población civil albanesa y los acusados también fueron condenados por crímenes de lesa humanidad.
4. Sin embargo, las condenas de primera instancia en el caso de Shainovic y otros oscilaron entre los 15 y los 22 años de prisión, mientras que dos de los exlíderes del ELK fueron condenados a 25 años cada uno. Aun teniendo en cuenta las diferencias entre los casos, la responsabilidad individual y las distintas prácticas de imposición de penas, esto plantea una seria cuestión de proporcionalidad.
5. Su absolución de seis cargos de crímenes de lesa humanidad sitúa el veredicto en un contexto histórico más justo. Si bien la campaña de las fuerzas serbias contra la población albanesa de Kosovo ha sido legalmente definida como un crimen de lesa humanidad, en el caso de los cuatro exlíderes del ELK no se probó la existencia de un ataque criminal dirigido contra una población civil como tal. Esta conclusión sitúa el veredicto en el contexto de la responsabilidad individual por crímenes de guerra. Ni el ELK ni Kosovo pueden cargar con esta culpa. El veredicto no considera criminal el objetivo de la independencia de Kosovo y subraya que este juicio no juzga la legitimidad del ELK ni la lucha por la independencia.
6. El veredicto se basa en el principio fundamental de que la justicia de la causa de liberación no justifica automáticamente toda acción cometida en su nombre. Sin embargo, la condena de individuos por actos criminales no puede atribuirse al ELK en su conjunto, alterar su papel histórico en la liberación del país ni empañar la independencia de Kosovo.
7. Kosovo no debe caer en la trampa de argumentar que el veredicto de La Haya condena al ELK o a un Kosovo independiente. El veredicto no contiene ninguna conclusión que atribuya responsabilidad individual por crímenes al ELK como organización ni a la lucha de Kosovo por la independencia.
8. Bellum iustum —la guerra justa del ELK, construida sobre el movimiento popular contra la ocupación de Serbia y a favor de la independencia de Kosovo— no ha sido deshecha por este veredicto como verdad histórica y moral.
9. El veredicto, en definitiva, también ha humanizado a las víctimas. Ellas forman parte de esta historia; conoceremos más sobre ellas en el texto completo del veredicto, en su versión definitiva.