La Liga Democrática de Kosovo ha evaluado que Besnik Bislimi no tiene mandato para representar a Kosovo en el diálogo con Serbia.
Bislimi se reunió el jueves en Bruselas con el enviado de la Unión Europea para el diálogo, Peter Sorensen. Ya ha comenzado una reunión trilateral con Petar Petkovic. En una reacción en Facebook, la LDK afirmó que la decisión del gobierno de enviar a Bislimi es injustificada y carece de legitimidad cívica e institucional.
Las elecciones del 9 de febrero transmitieron un mensaje claro de los ciudadanos de la República de Kosovo. Esta voluntad política no otorga al Sr. Bislim el mandato para representar a Kosovo en un proceso tan importante y decisivo. La representación en el diálogo solo puede basarse en instituciones legítimas surgidas de las elecciones y respaldadas por el soberano, afirma la respuesta de la LDK.
La LDK afirmó que el diálogo es un proceso delicado y no puede reducirse a decisiones unilaterales de un gobierno en el poder, que no tiene la mayoría necesaria en la Asamblea.
Tales acciones dañan la credibilidad internacional de Kosovo y amenazan con socavar nuestra vía euroatlántica. Kosovo necesita una representación digna, fuerte y, sobre todo, legítima. La Liga Democrática de Kosovo defenderá firmemente este principio, insistiendo en que el diálogo no puede guiarse por las improvisaciones de un gobierno sin mandato, concluye la declaración de la LDK.
Vetëvendosje obtuvo más del 40% de los votos en las elecciones del 9 de febrero. Sin embargo, el Gobierno sigue funcionando debido a retrasos en la constitución de la Asamblea.
Bislimi califica de "estúpida" la postura de LDK: "Tengo un mandato del Gobierno"
El negociador jefe Besnik Bislimi respondió a la Liga Democrática de Kosovo, que dijo que no tiene mandato para representar a Kosovo en el diálogo.
Tras reunirse con el mediador Peter Sorensen y el jefe negociador serbio Petar Petkovic, Bislimi dijo que cualquier postura reciente de la LDK "es ilógica".
Resulta curioso que esta estupidez también haya llegado a Bruselas. Soy el viceprimer ministro interino del Gobierno de la República de Kosovo, encargado, entre otras cosas, del tema del diálogo. El gobierno me otorgó el mandato y puede revocarlo. La LDK no me lo otorgó y no puede revocarlo. Todo lo demás es ilógico, similar a la mayoría de las posturas de esta entidad política y de otras entidades con las que nos hemos topado en los últimos meses», declaró tras la reunión.