Apoya a TIME. Preserva la verdad.
Tecnología

Estudio: La “IA sin censura” se está utilizando para difundir teorías conspirativas y desinformación.

Ilustración de la foto

Ilustración de la foto

A medida que más y más personas recurren a la inteligencia artificial para verificar la información, un nuevo estudio ha suscitado serias preocupaciones sobre el uso de un chatbot llamado "Uncensored AI" para difundir desinformación y teorías conspirativas.

El chatbot se presenta como una alternativa a las plataformas de inteligencia artificial convencionales, afirmando proporcionar información "sin filtrar" y abordar temas controvertidos sin censura.

Sin embargo, la plataforma NewsGuard descubrió que generó una serie de afirmaciones falsas, incluidas acusaciones de que las elecciones presidenciales estadounidenses de 2020 fueron fraudulentas, que el influyente conservador Charlie Kirk fue asesinado por agentes israelíes y que los intentos de asesinato contra el presidente estadounidense Donald Trump fueron escenificados.

Según el informe, conocidos influencers estadounidenses han compartido grabaciones de conversaciones con el chatbot en la plataforma X para respaldar estas narrativas. 

Sin embargo, las autoridades estadounidenses y los verificadores de datos han refutado repetidamente tales afirmaciones, destacando la falta de pruebas que las respaldan.

Las pruebas realizadas por The Cube, el programa de verificación de datos de Euronews, demostraron que el chatbot solía generar respuestas basadas en teorías conspirativas sobre temas relacionados con Europa. En algunos casos, promovía afirmaciones falsas sobre la llamada "Teoría del Gran Reemplazo", negaba el Holocausto y afirmaba que la Unión Europea manipulaba las elecciones en los estados miembros.

además ChatGPT puede generar imágenes sexuales y violentas con una simple instrucción. Tecnología 3j. antes ChatGPT puede generar imágenes sexuales y violentas con una simple instrucción.

Expertos y organizaciones de verificación de datos llevan años desestimando estas narrativas, calificándolas de falsas y engañosas.

Este caso ha vuelto a poner de relieve los debates sobre los peligros de utilizar la inteligencia artificial como fuente de información, especialmente en un momento en que los chatbots se utilizan cada vez más para la investigación, la verificación de datos y la información pública.