Desde conductores de autobús hasta primeros ministros, personas de todos los ámbitos de la vida están enfermando gravemente de COVID-19. Esto ha puesto de relieve que la enfermedad no discrimina. El coronavirus es, al fin y al cabo, un fragmento de material genético flotante, más o menos inanimado. Es incapaz de discriminar.
Pero a pesar de ello, el virus tiene diferentes efectos en distintos grupos de personas.
Una de las divisiones más llamativas es la de género. Y la forma en que la COVID-19 afecta de manera diferente a hombres y mujeres no se limita a cómo el virus enferma a las personas, sino también a cómo afecta su salud y sus perspectivas económicas a largo plazo.
Diferencias entre enfermedades
Uno de los cambios más sorprendentes que ha surgido hasta ahora es en la tasa de mortalidad entre hombres y mujeres.
En Estados Unidos, por ejemplo, el doble de hombres que de mujeres han muerto a causa del virus. De igual manera, el 69 % de todas las muertes por coronavirus en Europa Occidental han sido hombres. Se han observado estadísticas similares en China y otros países.
Un equipo de investigadores, dirigido por Anna Purdie del University College de Londres, está mapeando las diferencias de género en diferentes países y trabajando para comprender mejor este hecho. Por ahora, la razón aún no está clara... (Lea más en Koha Ditore. Regístrese gratis)