Hoy en día, casi todo el mundo sabe que el vino es importante para nuestro organismo, porque contiene vitaminas, oligoelementos, hierro, así como otros componentes que se encuentran en él en un nivel inferior.
Los datos epidemiológicos que se han elaborado en el contexto de la promoción de la dieta mediterránea vinculan el consumo de vino con una baja incidencia de infarto de miocardio, que aún hoy presentan hipótesis válidas para la forma de vivir y trabajar más que consejos farmacológicos. Pero incluso la exageración en las cifras sobre los terribles peligros del consumo de alcohol, como las enfermedades pancreáticas y otras patologías del sistema digestivo, entre las que se considera la más terrible la cirrosis hepática, no debería limitar el consumo de vino.
Es difícil hacer una síntesis objetiva del papel del vino en la nutrición o de los límites de una seguridad absoluta e incluso de una posible ventaja de su utilidad, y esto está relacionado con el ingrediente principal de las bebidas alcohólicas, el etanol, y sus efectos.
El etanol aporta calorías, pero también sustancias potencialmente tóxicas, constituyendo un riesgo patológico que puede provocar dependencia del alcohol y degradación de las personas que lo consumen en grandes cantidades. La sensación de calor que sigue a la digestión del vino o de una gran cantidad de superacohólicos expresa no tanto los valores energéticos del alcohol como su acción farmacológica como vasodilatador periférico. El alcohol tiene las características de un combustible de baja eficiencia porque puede activar vías metabólicas con poco aporte de energía o puede alterar la termorregulación con sudoración exagerada.
Por tanto, reconociendo el potencial tóxico de la cuota de alcohol, también se pueden señalar los aspectos positivos del vino, pero siempre teniendo en cuenta las dosis, gradaciones y formas de su consumo, con las restricciones y prohibiciones adecuadas, para grupos de edad determinados. para el género y el estado fisiológico. Cabe señalar que la prohibición del vino es categórica en patologías relacionadas con el hígado.