Tras las acusaciones surgidas desde la entrada en vigor de la Ley de Ciudadanía, que reconoce el derecho a adquirir la ciudadanía a los ciudadanos de la antigua Yugoslavia que tenían residencia permanente en Kosovo el 1 de enero de 1998, así como a sus descendientes directos, el ministro interino del Interior, Xhelal Sveçla, se pronunció al respecto. Subrayó que, con las enmiendas de 2012, la oposición, entonces en el poder, convirtió esta disposición en parte permanente del ordenamiento constitucional.
El ministro interino del Interior, Xhelal Sveçla, ha defendido la disposición de la Ley de Ciudadanía que ha suscitado reacciones, la cual reconoce el derecho a adquirir la ciudadanía para los ciudadanos de la antigua Yugoslavia que el 1 de enero de 1998 tenían la condición de residentes permanentes en Kosovo, así como para sus descendientes directos.
Afirmó que dicha disposición proviene del Paquete Ahtisaari y forma parte del orden constitucional desde 2008, cuando Kosovo declaró su independencia.
Apoyar a la TIEMPO. Preservar la verdad.
El periodismo profesional es de interés público. Tu apoyo contribuye a su independencia y credibilidad. Contribuye también. 1 euro hace la diferencia.
Carta al lector: Por qué solicitamos su apoyo Contribuir«Este artículo forma parte de las disposiciones constitucionales fundamentales de la República de Kosovo, concretamente del artículo 155, que deriva del Paquete Ahtisaari. Este derecho no ha sido creado ni reconocido por este gobierno, ni se ha introducido por primera vez con la nueva ley, como proclaman los defensores de la oposición», declaró el martes en rueda de prensa.
Suecia ha acusado a gobiernos anteriores de haber convertido esta disposición en parte permanente del orden constitucional.
«En 2012, en lugar de eliminar esta disposición de la Constitución y que corriera la misma suerte que otras disposiciones transitorias, la oposición, que estaba en el poder en aquel momento, decidió, mediante enmiendas constitucionales, incorporarla a las disposiciones fundamentales de la Constitución para convertirla en parte permanente del orden constitucional de la República de Kosovo. Así pues, en esencia, lo que la oposición critica hoy tiene su origen precisamente aquí», declaró Sveçla.
Mientras tanto, el director del Departamento Jurídico del Ministerio del Interior, Qendrim Bytyqi, afirmó que el artículo 31 de la Ley de Ciudadanía está plenamente armonizado con la Constitución y no implica la adquisición automática de la ciudadanía, sino únicamente el reconocimiento del derecho a adquirirla de acuerdo con los procedimientos y criterios establecidos por la ley.
Según él, la principal diferencia radica en la formulación legal, ya que las leyes de 2008 y 2013 utilizaban la frase "se consideran ciudadanos de la República de Kosovo", mientras que la ley actual habla del reconocimiento del derecho a la ciudadanía, de conformidad con las disposiciones constitucionales.
La Ley de Ciudadanía entró en vigor el 22 de mayo. Días antes, Suecia anunció que cientos de personas habían solicitado la ciudadanía en virtud de esta ley.
La reacción de Sveclë se produjo después de que diputados de la oposición acusaran al gobierno en funciones de permitir que numerosos serbios que ya no viven en Kosovo obtuvieran la ciudadanía kosovar, incluidos aquellos que se habían trasladado a Kosovo desde otros países durante la década de 90.