En primera instancia, Besim Kelmendi no suspendió la decisión del Consejo Fiscal de destituirlo del cargo de Fiscal General del Estado. Tras la decisión del Tribunal de Primera Instancia, Kelmendi recurrió ante el Tribunal de Apelación.
El Tribunal de Primera Instancia de Pristina rechazó la solicitud de Besim Kelmendi de imponer una medida de seguridad temporal y de suspender la decisión del Consejo Fiscal por la que fue destituido del cargo de Fiscal General del Estado en funciones.
La decisión, que fue publicada por "Juramento por la Justicia", fue tomada el 4 de diciembre por el juez Valbona Gjonbalaj, luego de que el Tribunal encontró que no se cumplían las condiciones legales para imponer la medida solicitada.
El abogado de Kelmendi, Flakron Sylejmani, anunció una apelación en segunda instancia.
Tras recibir la sentencia del Tribunal de Primera Instancia de Pristina, que rechazó la solicitud de imposición de una medida de seguridad, presentaremos un recurso ante el Tribunal de Apelación, de conformidad con las disposiciones procesales y los plazos legales vigentes. El procedimiento de fondo continúa abierto y en revisión, declaró.
Y, en la fundamentación de la decisión, el tribunal destacó que para la imposición de una medida temporal deben concurrir dos condiciones acumulativas: daño real, grave e irreversible al demandante y la ausencia de vulneración del interés público.
Según el tribunal, Kelmendi no logró demostrar la existencia de un daño irreparable, ya que el cargo de fiscal jefe interino es temporal y su pérdida puede ser legalmente compensada con una decisión final: reincorporación o compensación material.
Sin embargo, el abogado de Kelmendi insistió en que el razonamiento expuesto por el tribunal no refleja en su totalidad los estándares del artículo 100 de la Ley de Conflictos Administrativos, especialmente en la parte relacionada con el riesgo de daño irreversible y el peso institucional de la función ejercida por la parte.
Estos elementos son cruciales en esta etapa y requieren un tratamiento especial y sustancial. El cargo de Fiscal General del Estado en funciones es de particular importancia institucional, y su cese en el ejercicio de este cargo, antes de una decisión meritoria, genera consecuencias irreparables por vía judicial, incluso en caso de aprobación de la demanda, enfatizó Sylejmani.
El presidente del KPK, Ardian Hajdaraj, el vicepresidente, Jehona Grantolli, y los miembros Jetish Maloku, Ariana Shakovci y Milot Krasniqi destituyeron a Besim Kelmendi en la reunión del 20 de noviembre y lo reemplazaron por Agron Qalaj. Otros cinco miembros, incluido Kelmendi, abandonaron la reunión ese día. La decisión también fue impugnada por instituciones internacionales, que alertaron de que las recientes decisiones de los cinco miembros del KPK pretenden obstaculizar la reforma prevista para principios de año.