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Los residentes de Rakoshi protestaron por los frecuentes cortes de energía.

Los problemas con la electricidad obligan a Zoje Haxhiaj, del pueblo de Rakosh, en el municipio de Istog, a seguir calentando y preparando alimentos con leña.

La mujer de 90 años, que vive sola en esta casa, dice que los frecuentes cortes de energía han dañado todos sus equipos eléctricos para alimentarse y calentarse, informa KTV.

Según ella, los problemas energéticos en este pueblo se remontan a veinte años atrás, pero han aumentado aún más en los últimos meses.

Añade que las tardes son difíciles de pasar sin electricidad debido a su situación económica y de salud.

Otros residentes de Rakoshi y 90 pueblos circundantes del municipio de Istog se enfrentan a la misma situación que la mujer de 13 años.

Esto los llevó a expresar su descontento por la situación creada en las aldeas el martes, mediante una protesta pacífica acompañada de unidades policiales.

En cuanto a las quejas y protestas de los habitantes de Rakoshi y de otros pueblos, el portavoz del KEDS, Viktor Buzhala, confirmó por teléfono a KTV que se espera que la situación en esta zona se solucione durante este año.